Ella

Una sonrisa en la mañana. Así era ella. No necesitaba palabras; sus ojos lo decían todo. Con ese aire despreocupado, revolvía todo allí donde pisara: el llanto en risa, la soledad en abrazo, el silencio en palabras. No había tenido una vida perfecta, pero sí los mejores modelos a seguir. El amor por los demás era su vitalidad, su energía. Y ahora se encontraba ahí, frente a la habitación, y pensaba en todos los cambios que había habido el último año. Si ella supiera lo que le espera este año…Pensaba en la gente que había desaparecido de su vida, y en aquellas que habían entrado pisando fuerte. Pensaba en los logros, las metas, los objetivos cumplidos. Pensaba en él, que ya no estaba con ella…pero sí en ella. Pensaba en todos los momentos en los que el tiempo se había parado y había vivido plenamente. Yo la imaginaba así, y soplaba una vela en un pastel por ella. Yo no pensaba en tantas cosas, porque tenía claro lo que quería: un año más con ella. Quería más risa, más amor, más locura. La quería a ella.

Felices 20.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s